Con la aprobación de HidroAysén por parte del SEA de Aysén se terminó un proceso que inevitablemente terminará en el Consejo de Ministros del Gobierno. ¿Qué espera del Gobierno?
— Creo que ahora, dada la reacción pública sin precedentes contra el proyecto, el Gobierno se verá obligado —y esperemos que interesado—en escuchar algunas alternativas. Sobre todo porque hay muchas alternativas, especialmente la necesidad de iniciar una política energética seria, tomando la conservación y la eficiencia como primera prioridad, ya que son la forma mas económica y rápida para comenzar a obtener un control sobre el uso de la energía. Hay tantas posibilidades ahora en el mundo, de energía verde, que es totalmente innecesario dar un paso irreversible, construyendo mega-centrales en la Patagonia.
¿Usted cree que el SEA es un organismo técnico o político?
— Buena pregunta. Se supone que es técnico pero en la realidad, y al parecer de todos los que hemos seguido el proceso de cerca, es más bien político.
Usted ha podido establecer una relación cercana con el Presidente Sebastián Piñera debido a la creación del parque Tantauco, entre otros asuntos. Antes de ser Presidente de la República, él le manifestó cuál era su opinión sobre el proyecto HidroAysén?, ¿conversaron alguna vez sobre este asunto?
— Nunca tuvimos la oportunidad de hablar sobre las represas. Y en ese tiempo tenía más bien una postura imparcial, pero no era Presidente en ese entonces.
¿Cuál cree que será la posición del Presidente finalmente? ¿Espera de su parte una acción similar a la de Punta Choros? ¿Le pediría que intervenga?
— Espero que el Presidente vislumbre las excelentes alternativas que existen y que pueden satisfacer las necesidades energéticas de Chile para el futuro y tomar el camino de las energías alternativas como política a futuro. Le insisto, el país necesita una política energética como lo hizo California hace 30 años, donde lograron desacoplar el crecimiento y la demanda de la generación de la energía. Muchos países del norte de Europa tienen políticas energéticas admirables y replicables que Chile podría adoptar.
"Sé que muchas de las personas de la campaña "Patagonia sin Represas" están a todo vapor ahora preparándose para el siguiente paso que será la lucha contra las líneas de transmisión, que será mucho más intensa, ya que los impactos son cien veces mayores que las de las represas".
La campaña en contra de la construcción de la represas continuará, pero la decisiones seguirán estando en el lado político. ¿Qué debería pasar para revertir su construcción?
— Sé que muchas de las personas de la campaña "Patagonia sin Represas" están a todo vapor ahora preparándose para el siguiente paso que será la lucha contra las líneas de transmisión, que será mucho más intensa, ya que los impactos son cien veces mayores que las de las represas. Después de todo, esta es la línea de transmisión más larga que alguna vez se haya propuesto. Los chilenos ya son un 75% los que están contra las represas, por lo que sospecho que el número crecerá a un 90% en la etapa de campaña contra el tendido. Este tema está tan instalado en el imaginario colectivo de la gente, que va a tener efectos en los resultados políticos e incluso en las elecciones. Así que estoy seguro que la clase política captará este dilema y el proyecto tendrá que archivarse o ponerlo en el congelador durante algunos años. Para entonces habrá buenas y más alternativas. Hay mucha gente que me está diciendo que va a dar apoyo financiero para la campaña anti represas que permitirá a los activistas continuar con esta excelente campaña de educación pública. Lo que ya estamos viendo es que los chilenos son un público bien informado, simplemente no le gustan este tipo de proyectos y también están muy descontento con la naturaleza politizada y las irregularidades del proceso del Estudio de Impacto Ambiental.
Mucha gente ha salido a las calles a protestar en contra de HidroAysén, ¿cuáles cree que son las razones del rechazo, porqué este grado de activismo que no ha sucedido con otros proyectos?
— Como dije antes, ahora hay un público informado, producto de cuatro años de una campaña inteligente y cuidadosamente planificada y es evidente que la gente no quiere ver la Patagonia chilena industrializada y un proceso de evaluación ambiental comprometido. La gente ve que el Estudio de Impacto Ambiental fue una farsa y que fue manipulado políticamente. Esto no trae precisamente orgullo a un proceso democrático y la conciencia colectiva que representa a un público informado no le gustan estas cosas, por lo que es obvio de porqué la gente está descontenta, especialmente los jóvenes.
¿Esperaba tanta efervecencia? ¿Es la ecología, el medio ambiente, una verdadera preocupación ciudadana de parte de los chilenos o es sólo un hecho puntual?
— El movimiento ecologista a nivel mundial y por supuesto que incluye Chile, es imparable. Es decir, ¿alguien piensa que las leyes y reglamentos ambientales van a ser menos estricto en el futuro? Si revisamos el lapso de los últimos 50 años, que es el tiempo en que el movimiento ambiental moderno ha estado en la escena, las cosas han ido en una dirección y sólo en una forma y es que las leyes ambientales y reglamentos cada vez son más estrictos. La tendencia y la dirección son absolutamente claras. Por lo tanto, esto no va a desaparecer, no ha desaparecido durante medio siglo y hay buenas razones de por qué no va a desaparecer ahora. La crisis ambiental es cada vez peor, por lo que el remedio va a tener que ser más fuerte o las consecuencias serán catastróficas. Después de todo, la sociedad industrial nos ha traído la crisis de extinción y el cambio climático global, la acidificación de los océanos, la degradación de suelos en todo el mundo, agua contaminadas por todas partes, la deforestación mundial y una larga lista de otros desastres. No es ninguna sorpresa que haya una reacción de los ciudadanos así.
"Estoy orgulloso de ver que tantas personas han contribuido a crear un movimiento real aquí en Chile. Es digno de elogio y habla bien de aquellos que hacen muchos sacrificios en su vida por el bien de su país".
HIDROAYSEN Y YO
El vicepresidente ejecutivo de HidroAysén Daniel Fernández, lo acusó a usted directamente de financiar a los opositores del proyecto, de otra manera no se explica tanta oposición, dijo.
— Me siento halagado que Fernández me atribuya tanta influencia, me encantaría merecerla ya que es una campaña épica nunca antes vista en Chile, pero me temo que exagera enormemente. Esta ha sido una campaña de muchas, muchas personas y 99% chilenas. Por supuesto, nuestra Fundación ha ayudado a algunos, pero hay muchas fundaciones y ONGs involucradas, por lo que no hay ninguna persona en particular, que está detrás de esta campaña o que es responsable por ella. Estoy orgulloso de ver que tantas personas han contribuido a ello y ahora hay un movimiento real aquí en Chile. En todos estos años, no creo haber conocido una persona que no estuviera trabajando, pensando en el interés de la sociedad chilena y los ecosistemas chilenos. Es digno de elogio y habla bien de aquellos que hacen muchos sacrificios en su vida por el bien de su país. Fernández es un contrata a sueldo de una gran corporación, que gana 50 millones de pesos al mes y que está allí tratando de desacreditar a las ONGs y sus partidarios. La gente tiene esa parte clara y reaccionan negativamente a esto. En mi caso, tengo cuero de chancho como se dice en Chile, así que no me importa mucho cuando leo ciertas declaraciones, que en todo caso considero necias.
¿Cuál es su participación real en Patagonia Sin Represas?
— Como dije nuestra fundación ayuda en algunos casos, y también aportamos en la búsqueda de otros que pueden ayudar a financiar la campaña. Ahora mismo vemos mucho interés, incluso de chilenos que quieren contribuir. Muchos de los terratenientes afectados van a contribuir para ayudar en esta nueva etapa que se refiere a alertar a los ciudadanos sobre como se verán afectados por estas torres gigantes y masivas. Lo que se escucha por todas partes es que este sería el tendido más largo del mundo.
¿Qué es lo más grave de HidroAysén: la inundación o las torres?
— Las torres son cien veces más destructivas y dáñinas que las represas mismas.
Desde HidroAysén han dicho que el tendido eléctrico no pasará por el parque Pumalin, desde Chaitén hasta Puluqui será sumergido. ¿Es esta una buena noticia para Usted?
— A mí no me preocupa solo Pumalín, aunque por supuesto nos importa muchísimo tanto este parque como el futuro Parque Nacional Patagonia en Aysén, pero a lo que nosotros nos importa es todo el proyecto HidroAysén y sus impactos a lo largo de todo el paso de la línea de transmisión. Pero lo que más nos preocupa es que no hay un plan energético para Chile ya que si hubiera, este proyecto nunca se habría contemplado.
¿Esta decisión de parte de HidroAysén es fruto de algún acuerdo? ¿Tuvo contactos sobre esta materia con Transelec o Endesa?
— No, nosotros nunca hemos tenido conversaciones con HidroAysén aunque hace cuatro años nos reunimos con Transelec en una oportunidad, ya que éramos el propietario mas afectado con el trazado. Por lo que tuvieron la cortesía de escuchar nuestros puntos de vista, pero luego esta empresa quedó fuera tengo entendido. Actualmente desconozco lo que piensan en términos del trazado. Hay que esperar y ver.
¿Usted se opone a todo tipo de central hidroeléctrica o sólo a HidroAysén?
— Me opongo a impactos irreversibles donde quiera que se produzcan. Creo que un buen "desarrollo" no se da si es imposible deshacer lo hecho. Aunque toda la generación energética crea algunos impactos, hay muchas formas para reducir los impactos y no hacerlos definitivo. He dicho varias veces que lo que hace que me oponga a este proyecto es que es innecesario y que hay suficiente tiempo y muchas buenas alternativas verdes para utilizar las nuevas tecnologías de energía y mejorar la eficiencia. Las ampolletas LED por citar una tecnología, reduciría la demanda de iluminación de 20 a 1. También se podrían adoptar otras medidas sencillas como que sea obligatorio el colocar en las construcciones doble panel, una buena aislación, y una serie de medidas y tecnologías apropiadas. Como he dicho antes, los países europeos del Norte son el lugar para buscar ideas. También se podría contratar a Amory Lovins de Rocky Mountain Institute en los Estados Unidos que venga a Chile y asesore al Gobierno sobre cómo formar una buena política energética. Sería una manera súper barata para poner fin a estas manifestaciones y encaminar al país en el camino correcto. El es el gurú de energía alternativa de prácticamente todo el mundo. Sería fantástico que el Ministro Golborne, lo llame y lo contrate la próxima semana.
"Hay miles de maneras para ahorrar energía y ser más eficiente y reducir usos frívolos en lugar de destruir un hito y producir daños irreversibles a sistemas fluviales".
ENERGIAS ALTERNATIVAS
Chile es un país deficitario en energía. Dependemos de importaciones. ¿Porqué entonces no usar nuestro potencial hídrico?, finalmente es energía limpia.
— Primero que nada su pregunta contiene una aseveración respecto de la deficiencia de energía de Chile. No creo esto para nada. Quizás la demanda sea demasiado alta, y/o el derroche de energía esté fuera de escala, precisamente por la falta de una buena política energética, como lo he dicho varias veces. Además, las hidro a gran escala en muchos países no son consideradas —desde un punto de vista de su definición— energía limpia. Por lo que la pregunta hay que replantearla. Por ejemplo, en California la definición de energías renovables no incluye plantas hidroeléctricas a gran escala. La razón para eso es que las megarepresas conllevan contaminación de aguas, y grandes líneas de transmisión, lo que deja una tremenda huella de carbono y otros factores e impactos negativos. Las renovables en California son geotérmica, biomasa e hidro a pequeña escala.
Se acusa a HidroAysén que va inundar 6 mil hectáreas de la Patagonia para aportar 2.750 MW, pero un parque eólico con las mismas 6 mil hectáreas no aportaría mas de 500 MW. Una planta solar también necesita más espacio. El impacto de las energías renovables en el entorno es mayor.
— En primer lugar esa pregunta está tratando el tema en términos demasiado simples y presenta muy pocas alternativas. Es como la típica aseveración que si no haces nuclear, a continuación debes optar por grandes presas o plantas a carbón. Bueno, hay muchas más alternativas. No cabe aquí diseñar un plan de energía para todo Chile, ya esto le corresponde a los especialistas como Amory Lovins que le he mencionado antes. Pero en todo caso la energía solar fotovoltaica en o sobre los techos de cada edificio no ocuparía ningún espacio adicional, por ejemplo, y hacia allá apunta el futuro. Reemplazo de turbinas existentes en muchas de las grandes presas a más eficientes ahorraría tener que construir una de las presas en el Baker por ejemplo. Reducción de la demanda de energía innecesaria producirá ahorros enormes, y la lista sigue. El punto es que hay miles de maneras para ahorrar energía y ser más eficiente y reducir usos frívolos en lugar de destruir un hito y producir daños irreversibles a sistemas fluviales. La lista es larga, muy larga.
En Chiloé grupos ambientalistas e indígenas se oponen a un proyecto de parque eólico porque afectará la migración de las aves y por su alta contaminación visual. Se ocuparán más de mil 400 hectáreas para producir 112 MW. ¿Este ejemplo, no le demuestra que no existe una matriz energética perfecta?
— Hay muchos proyectos e ideas que necesitan que se les pare, no hay nada en el mundo que se considere malo que los ciudadanos se pongan de pie y digan "no" a algo que tiene efectos inaceptables para ambos: naturaleza y sociedad. Además, no es responsabilidad de los ciudadanos que proporcionen alternativas, como lo han querido presentar y es ahora la táctica de las empresas cuando presentan estos proyectos. Basta con decir que el proyecto es malo, que daña la naturaleza o personas, y que la empresa necesita volver a la etapa de diseño y llegar a algo mejor y aceptable. Los ciudadanos están intentando proteger sus ecosistemas y a ellos mismos y no son los expertos en energía por ejemplo. Pero los ciudadanos están cada vez mejor informados y tienen todo el derecho a intentar detener un proyecto y decir que no. Las empresas que están tratando de hacer dinero con su proyectos son los especialistas en sus campos y ellos son los que necesitan idear algo aceptable para el público. HidroAysén es una empresa que hace grandes represas, y eso es lo que saben hacer. La cosa es que las grandes represas ahora están obsoletas y el público informado lo sabe y está rechazando el proyecto. HidroAysén y otras empresas del rubro deben adoptar otras tecnologías aceptables para el público y con tecnología apropiada.
"Es bastante obvio que el capitalismo es una amenaza para el planeta. De otra manera no tendríamos la crisis de extinción (humana), el calentamiento global, y mil otras crisis".
LA CRISIS DEL CAPITALISMO
Usted es crítico del tipo de desarrollo del actual modelo económico ¿Hasta donde cree que el capitalismo es una amenaza para el planeta? ¿Es compatible el capitalismo con la protección del medioambiente?
— Es bastante obvio que el capitalismo es una amenaza para el planeta, de otra manera no tendríamos la crisis de extinción, el calentamiento global, no tendríamos un planeta de barriadas pobres, una tremenda desigualdad y una brecha tan grande entre ricos y pobres. No tendríamos la crisis en los océanos, la crisis en las tierras agrícolas, de químicos en el ecosistema, y mil otras crisis.
¿Existe otro sistema que de más garantías?
— Esto no significa como mucha gente cree que el comunismo, formas de socialismo o dictaduras sean las respuestas. Probablemente tendríamos problemas similares bajo otros sistemas de gobierno o modelos económicos, pero el capitalismo no nos está resolviendo los problemas y está agudizando la crisis. El capitalismo no es mejor que cualquier otra cosa, entonces, ¿qué hacer? Empecemos por reformar nuestro modelo económico a un modelo económico que funcione, pero no descarte de la mente que el capitalismo está destruyendo la naturaleza y la cultura simultáneamente. Esto debería ser obvio.
¿No cree que el capitalismo es el que más permite avances medioambientales, gracias a la innovación, el emprendimiento, la competencia y el desarrollo de nuevas tecnologías más amigables?
— Es un chiste pensar que la innovación, la tecnología, la competencia y el emprendimiento han traído todos los beneficios que sus promotores pretenden. ¿Quién está bromeando a quien? Lo que sí ha traído es una sociedad tecno industrial cuya expresión máxima ha sido el cambio climático global. ¿Qué podría ser peor que eso? Lo que necesitamos no son nuevas tecnologías que sean más amigables, lo que necesitamos es un sistema que sea realmente amigable con el medio ambiente. ¿Cuál es la diferencia si es que la civilización cae al abismo de la historia, a 20 kms por hora o 100 kms por hora?, igual se cae al abismo. Lo que es obvio para cualquiera que analice objetivamente al modelo económico y social es que es un módelo de una máquina y no de la naturaleza. Es un modelo basado en la teoría de la inteligencia humana que la pregunta que plantea es como progresar más. Lo que necesitamos no es un modelo de desarrollo basado en lo inteligente que se creen los humanos, sino que uno de precaución y de conocer nuestros límites. Es hora de enfrentar el fallido experimento llamado la ¨Ilustración¨ y prescindir de la arrogancia del humanismo. Las culturas nativas mantenían a la naturaleza en la estima más alta y les daban derechos a las otras criaturas con las cuales compartían el planeta. Es hora de reexaminar los modelos de desarrollos que esta gente usó y adaptar ese tipo de pensamiento a un nuevo paradigma que podría —aún cuando la vida y el mundo no son perfectos— quizás llevarnos a una verdadera sociedad biológicamente sostenible donde los humanos coexisten con la naturaleza en una relación complementaria en vez de una relación adversa como la que existe ahora. Solo ahí, tendríamos alguna posibilidad como civilización. De otra manera, sólo estamos construyendo a mano nuestra propia ataud en el espacio.
"Ahora que el proyecto Pumalín está próximo a ser un nuevo Parque Nacional es el momento de buscar compradores con mentalidad conservacionistas que quieran ser dueños de un fundo restaurado, precioso y rodeado por tierras protegidas".
EL ADIOS A PUMALIN
Existe mucha especulación de las razones que hay detrás de la venta de sus tierras en Pumalin. Se dice que es porque necesita hacer caja para futuros proyectos, que es el comienzo de un retiro definitivo de Chile para concentrarse en Argentina, que estaba todo planificado y le va a vender a los israelís, que en realidad no vende sino que sólo quiere saber el precio de sus tierras para una posible indemnización en caso construyan el camino y la torres por Pumalín ¿Cuál es la verdadera razón de la venta y como piensa resguardar y proteger su legado?
— Este es otro ejemplo de como cierta gente crea todo tipo de respuestas especulativas de algo que desconoce. Nosotros hemos estado restaurando fundos en valles estratégicos en el área alrededor de Pumalín por casi 20 años y creo que hemos sido lentos e incluso flojos en encontrar compradores para ellos, pero ese era el plan original. Ahora que el proyecto Pumalín está próximo a ser donado al Estado y convertirse en un nuevo Parque Nacional —lo que también ha sido la idea desde un principio— es el momento de buscar compradores con mentalidad conservacionistas que quieran ser dueños de un fundo restaurado, precioso y rodeado por tierras protegidas. Además, nuestra propia casa no nos está sirviendo, ya que pasamos poco tiempo en ella debido a que nuestro trabajo ha cambiado y pasamos más tiempo en Aysén trabajando en el proyecto Parque Patagonia. Nuestra vida necesita estabilidad. Todo lo que hacemos es trabajar y estar repartidos en dos, como lo hemos estado por años entre Argentina y Chile. Ahora estamos repartidos en tres y nos está haciendo la vida aún más dura y no energizante como debería ser. Aún cuando por un lado estamos tristes de vender Reñihué, que lo consideramos nuestro lugar favorito en el mundo, desgraciadamente nuestro trabajo ha cambiado de lugar, de centro. Es una decisición muy dura, que se está imponiendo a nuestro pesar, debido a la naturaleza de los proyectos y a la necesidad de estar manos en la obra para dejar un legado del cual nos sintamos orgullosos y que este se haga en el nivel más alto que podamos lograr.
