Entre 1840 y 1914 se trasladaron aproximadamente 20.000 alemanes a Chile estableciéndose principalmente en las provincias de Valdivia, Osorno, Llanquihue. Y en medio de la historia y las huellas de los inmigrantes, la urbanización de la región de los Lagos en el sur de Chile es un resultado de la inmigración alemana, ya que ésta zona se encontraba despoblada hasta mediados del siglo XIX. Así, las residencias de los colonos con los años constituirían uno de los más bellos y singulares conjuntos arquitectónicos patrimoniales de Chile. Las bellas casas de tradición alemanas se pueden encontrar en ciudades importantes como Valdivia, Osorno y Puerto Varas, como en los sectores rurales y en las riberas de los lagos cercanos a los poblados de Frutillar, Puerto Octay, Cascadas, Ensenada, entre otros.











