El reciente anuncio del mapeo del genoma humano posibilita ahora la identificación de miles de genes responsables del desarrollo de la especie humana. Centenas de ellos ya fueron codificados. En un futuro no muy distante, todo el mundo podrá someterse a este test que revelará integralmente su perfil genético. Las consecuencias de eso serán, muy probablemente, de una magnitud tremenda y afectarán profundamente a la sociedad.
Ahora, con el surgimiento de la evaluación y la ingeniería genética, la sociedad acelera la perspectiva de una información inversa y más seria de segregaciones con base en el genotipo y que será mucho más difundida de lo que se piensa. Ella ya viene siendo practicada por toda una gama de instituciones, tales como aseguradoras, convenios de salud, organismos de gobierno, agencias de adopciones, escuelas y empleadores.
En los Estados Unidos, las aseguradoras y los convenios de salud encabezan la discriminación genética. En uno de los casos, un operador de planes de salud se rehusó a pagar la terapia ocupacional de un individuo cuyos exámenes de salud diagnosticaban la presencia de una enfermedad de condición "pre-existente". En otro caso, una joven de 24 años no pudo tomar un seguro de vida porque su familia tenía una historia de enfermedades cardíacas.
"Con el surgimiento de la evaluación y la ingeniería genética, la sociedad acelera la perspectiva de una información inversa y más seria de segregaciones con base en el genotipo y que será mucho más difundida de lo que se piensa. El desempleo genético será el gran tema del futuro".
Un estudio de la revista Newsweek, acerca de la discriminación en la industria de seguros, demostró casos de abusos. Una familia se quedó sin cobertura de salud porque el operador de su plan médico descubrió que uno de los cuatro hijos sufríria de encefalitis de Murray Valley. Los demás miembros no tendrían la enfermedad, pero igualmente acabaron perdiendo su convenio.
Discriminar a alguien por causa de una condición genética, preexistente que huye a su control o por la predisposición que posiblemente jamás venga a manifestarse, y en el caso que se manifieste, tal vez ni sea algo serio y pueda hasta ser tratado, parece obviamente injusto. Muchos profesionales del área de la Salud se preocupan por el hecho de que millones de personas puedan verse controladas por toda la vida con el estigma de "la letra escarlata genética", cuyas consecuencias se entenderían mucho más allá de las normas y reglamentación de seguros.
Los matrimonios que deseen adoptar niños también están siendodiscriminados por causa de su genotipo. En los EE.UU. fue negada a un matrimonio la posibilidad de adoptar un niño porque la mujer "corre el riesgo" de tener la enfermedad de Huntington. En otro caso, una madre que tenía esa dolencia fue impedida de colocar a su hijo en una agencia de adopción del gobierno.
Los empleadores también se muestran cada vez más interesados en la utilización de test geneáticos para la evaluación de sus futuros empleados. Algunas empresas del área química están interesadas en medir la sensibilidad genética de los trabajadores a ambientes altamente tóxicos. Preocupados con el alto costo del seguro de salud, licencias, ausentismo, las empresas están interesadas en filtrar a los funcionarios que serían más propensos a enfermarse.
Algunas instituciones cuyas funcionarios necesitan tener un alto nivel de estabilidad emocional, como las que operan en el sector de defensa, líneas aéreas y policía, sin duda se va a interesar por los test genéticos para detectar las predisposiciones al alcoholismo, la depresión y disturbios de todo tipo.
Una asistente social estadounidense fue despedida después que su patrón supo que ella tenía propensión a contraer dolencia de Huntington. Antes de eso, en los ocho meses anteriores de su despido, ella había sido ascendida y su desempeño profesional, considerado como excelente.
La idea de un ejército de trabajadores cesantes por estos motivos será posible. Con el crecimiento de los costos de seguro de salud y asistencia médica en los Estados Unidos, las empresas se ven más presionadas a evaluar genéticamente a los candidatos a un empleo en la esperanza de reducir costos y aumentar los márgenes de utilidad.
Para evitar la creación de una clase de cesantes discriminados genéticamente, será necesario fijar límites e impedir que las instituciones practiquen la segregación.
Preocupada con el surgimiento de una posible "subclase genética", la legislatura del Estado de Nueva York aprovechó recientemente una ley que prohibe a las empresas que discriminen a los trabajadores derivados de "predisposición genética" de portador de "alguna dolencia especifica". En vista a las circunstancias el desempleo genético será el tema de los próximos años.
