Little-French-Key-Excursion-Roatan-Honduras

Roatán forma parte de las Islas de la Bahía, al norte de Honduras. Un lugar de ensueño en el que no sólo se puede disfrutar del buceo y aguas cálidas, sino que también de sitios culturales y el contacto directo con algunos animales y la naturaleza. Habitada por piratas, británicos y esclavos garífunas, te presentamos un listado de lugares que no puedes perderte durante una visita a esta joya hondureña. 

1.- Buceo en los arrecifes de Little French Key

Little French Key es una pequeñísima isla privada en la costa sur de Roatán, cercana a donde se encuentra el segundo arrecife más grande del mundo, por detrás del australiano. Se trata de un terreno privado que cuenta con playas calmas y un mar color turquesa, ideal para venir por un día o dos a almorzar y a relajarse. Recomendamos probar en el bar un cóctel dulce tradicional de Roatán llamado “Monkey Lala”, preparado en base a ron oscuro, vodka, Baileys, licor de café, crema de cocó y chocolate. Quizás lo más llamativo de la isla es que posee un zoológico con algunos animales exóticos que han sido rescatados por el dueño del lugar, un ciudadano iraní. Leones, jaguares, y algunas especies de aves dan vida a la isla. Nosotros vinimos hasta aquí para hacer buceo junto a la empresa Subway 44, que entrega la certificación PADI. Fue Arturo Corvino, un instructor argentino, el encargado de entregarnos la inducción correspondiente (teórica y práctica), ante de salir rumbo a mar abierto. Una vez aprobados, pudimos descender hasta 15 metros y explorar los corales y peces de todos colores que viven aquí.


2.- Paseo en lancha por los manglares de Oakridge

Muy relajado y con un look similar al de Bob Marley, Everal Tennyson, guía de la empresa Mangrove Tour OAK Ridge, nos recibe junto a una lancha larga y angosta. Estamos en Oak Ridge, en la región este de Roatán, donde no llegan las masas de turistas. En otras palabras, se trata de una parte de la isla más auténtica, más local. Por ello, al comenzar a navegar por estas aguas frecuentadas por pescadores, observamos casas coloridas en el borde costero y apreciamos cómo llevan la vida algunos lugareños que hacen sus quehaceres domésticos a pesar de la presencia de extraños. La lancha de Everal es también muy curiosa: tiene un pequeño techo de madera y paja del cual cuelgan diversos artículos, tales como muñecos de trapo o juguetes de plástico que él ha ido coleccionando. Su motor es completamente artesanal, y su conductor lo hace andar amarrando una cuerda pequeña a su pie. Nos dirigimos hacia una zona de manglares cercana a mar abierto, en la que la embarcación pareciera navegar en un túnel formado por árboles.


3.- Una visita al Santuario Gumbalimba

Gumbalimba es la mejor alternativa para los visitantes en Roatán que quieren conocer más acerca de la historia de la isla, puesto que aquí se cuenta cómo fue habitada por famosos piratas, colonizada por los británicos y cómo fueron llegando los garífunas, los esclavos negros provenientes de África. En el lugar también hay un insectario que cuenta con una colección de 2.600 insectos disecados de todas partes del mundo. Más adelante en el recorrido, Gumbalimba te permite observar de cerca distintos tipos de iguanas, entre ellas las verdes y negras, siendo estas últimas nativas de Roatán. El punto alto de este santuario es la entretenida experiencia de tener contacto directo con animales tales como guacamayos y monos capuchinos, los que juegan alrededor de la gente y se suben arriba de los hombros en busca de comida.


4.- Nadar con delfines en Anthony´s Key Resort

Uno de los encuentros más esperados durante una visita a Roatán: los delfines en Anthony´s Key Resort, un lugar ubicado en el Instituto de Ciencias Marinas de Roatán. Al llegar hasta aquí, te inscribes y se te coloca una pulsera en la muñeca en la se indica la actividad a realizar. El plan luego es cruzar en lancha hasta el punto en donde un grupo de entrenadores adiestra un grupo de 16 cetáceos, muchos de los cuales se han criado aquí desde que son bebés. Durante el encuentro, los visitantes pueden presenciar desde el agua sus acrobacias y la forma en que son alimentados, al mismo tiempo que pueden interactuar de cerca con ellos. Como guinda de la torta, los turistas tienen la oportunidad de extender media hora el encuentro haciendo snorkel y nadando libremente con los delfines en un área delimitada.


5.- Ir a cenar King Crab al Gios Restaurant

Si alguna vez pensaste que comer cangrejo era tarea sencilla, en Roatán podrás comprobar que requiere de algo de destreza y paciencia. Para poder probar el plato más tradicional -y más sabroso- nos dirigimos una noche a cenar a Gios Restaurant, un local de decoración sencilla, pero con excelente ubicación junto al mar. El escenario es el siguiente: el mesero primero te coloca una servilleta a modo de babero. Luego, al frente tuyo, te ofrecen un plato con un enorme cangrejo (o langosta) junto a papas y verduras. Al costado, una especie de martillo te permitirá romper el caparazón del animal y poder comer su carne. Es realmente delicioso, y aunque a veces debes dar varios martillazos y con fuerza, resulta ser una experiencia muy divertida en la que las risas están garantizadas.

 

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