Janus es el dios del tiempo romano de dos caras, que mira hacia el futuro y hacia el pasado. Y ese es justamente el nombre que la empresa de asientos italiana Aviointeriors, ubicada al sureste de Roma, está pensando para su nuevo proyecto, que pretende cambiar la aviación comercial.

El asiento Janus contempla que mientras los pasajeros sentados en los asientos laterales, el pasillo y el fuselaje, continúan posicionados en la dirección del vuelo como de costumbre, el pasajero sentado en el centro está mirando hacia atrás. Entonces, «Janus» es un asiento de dos caras, de hecho, esta disposición permite que los tres pasajeros se separen con un escudo hecho de material transparente que los aísla entre sí, creando una barrera protectora para todos. Cada pasajero tiene su propio espacio aislado de los demás, incluso de las personas que caminan por el pasillo.

 Avionteriors también ha avanzado en un prototipo de carcasa envolvente en los asientos de pasajeros que se encuentren al medio de una fila de tres asientos, que mire hacia atrás, con doble S en formato de alojamiento de pasajeros (LOPA) y con la posibilidad de agregar una pantalla termoplástica transparente a nivel de la cabeza alrededor de cada usuario. Esta solución sería mucho más rápida porque se adheriría a los asientos ya existentes. La pamtallas se llama «Glassafe» y está hecho de material transparente para que toda la cabina sea armoniosa y estéticamente liviana, pero cumple perfectamente el objetivo de crear un volumen aislado alrededor del pasajero para evitar o minimizar los contactos e interacciones a través del aire entre el pasajero y el pasajero, a fin de reducir la probabilidad de contaminación por virus u otros.

Ambos diseños son prototipos en fase inicial de investigación, pero inauguran un debate que pronto se dará en la industria aeronáutica para planificar cómo serán los aviones después de que la pandemia de coronavirus comience a estabilizarse en términos de contagios y se vuelvan a abrir las fronteras.

Hay una aerolínea, sin embargo, que parece estar ya instalada en lo que podrían ser el futuro de los vuelos mundiales. Emirates es la primera en ofrecer test rápidos a todos sus pasajeros. El método, probado por primera vez el pasado 15 de abril en un vuelo Dubai – Túnez, consiste en chequear la sangre de cada viajero, un análisis llevado a cabo por la Autoridad de Salud de Dubai (DHA) en la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Dubai. Los resultados estuvieron listos en diez minutos, según afirman desde la compañía.

 

 

 

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