Luego de la gozada semana de fiestas patrias, entre asados, empanadas, choripanes y terremoto, nos toca volver a la realidad, llega el momento de comenzar la rutina y nos sentimos bastante cansados. La celebración no ha pasado desapercibida por nuestro cuerpo, puede que la ropa te quede un tanto más estrecha que de costumbre, quizás el sueño y cansancio predomine, tu ánimo puede verse alterado o tal vez, te encuentres con algunas molestias gástricas.

En esta nota te contamos algunas de las principales síntomas que presenta nuestro cuerpo luego de haberlo expuesto al ritmo alimenticio de estas prolongadas fiestas patrias.

Sube el colesterol, aumenta el riesgo de enfermedades

Se estipula un margen de aumento de peso que va de tres a cinco kilos, esto para un rango de cinco días de fiestas no es menor. Consideramos que tan solo una empanada de pino contiene 500 calorías, un choripán 400 y un vaso de terremoto 400 calorías más. Sin duda, el aumento de peso no es la consecuencia más relevante de tantos días de celebración. El problema de este nuevo tejido adiposo es que conlleva una elevación en los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre y esto nos deja expuestos a enfermedades coronarias, hepáticas y vesiculares.

Lo primero que debes saber es que todos los desechos tienden a pegarse en la grasa. Es decir, residuos de células y sustancias como el oxiesterol (colesterol oxidado), que recorre e inflama nuestro sistema circulatorio, tienen adheridas toxinas, principalmente metales pesados. Con el paso del tiempo y como consecuencia de malos hábitos esta grasa se acumula en las paredes de las arterias coronarias formando placas inflamatorias que pueden dar origen a la formación de coágulos e infartos.

 

Imaginemos que la sangre fluye a través de tu arteria tal como fluye un río, si pones unas cuantas piedras en los márgenes de un río un día tras otro y durante varios años (así es como la placa se deposita sobre las paredes de la arteria), el agua encontrará otra forma de llegar a su destino. Quizá el río forme algunos arroyos más pequeños que pasen por encima de las piedras o puede que fluya por debajo de ellas, formando túneles diminutos. Puede que el agua comience a circular por riachuelos laterales, cambiando de ruta. Estos nuevos y minúsculos flujos de agua en torno a las piedras, o a través de ellas, se denominan “colaterales”. Lo mismo sucede en el corazón. Si la placa se acumula durante un periodo determinado, se producirá un desarrollo colateral suficiente como para que la sangre pueda seguir fluyendo a través del corazón. No obstante, una gran acumulación de placa puede restringir gravemente el flujo sanguíneo y producir un dolor debilitante o una angina de pecho.

El Plan para desintoxicar

La forma más eficiente de reducir los niveles de grasa, tanto en sangre como en el tejido adiposo, es realizar un plan de desintoxicación de los principales órganos que trabajan metabolizando los compuestos tóxicos que ingerimos. Esto se logra con una dieta rica en fibra soluble y fitoesteroles.

Plantas medicinales

 

La sanguinaria, por su efecto depurador en sangre; el cardomariano por su principio activo la silimarina, que limpia el hígado; y el perejil, por su efecto diurético. Solo debes agregar una cucharada de cada hierba en un litro de agua y dejar que hierva durante cinco minutos, colar la tizana y almacenar en un recipiente de vidrio a temperatura ambiente. Idealmente consumir tres tazas del preparado al día durante una semana, alejado de las comidas.

Te recomiendo incorporar un batido en ayunas a base de:

  • Una manzana verde. El ácido málico ayudará a limpiar el hígado además de funcionar como un extraordinario analgésico muscular.
  • 4 nueces. Los fitoesteroles que contiene, ayudan a reducir el colesterol  prejudicial.
  • 3 cucharadas de avena tradicional. Mejora tu digestión y  favorecerá la reducción del colesterol y triglicéridos en sangre; y
  • Dos cucharaditas de chía. Dejarla en remojo desde el día anterior para aprovechar mejor sus propiedades depurativas.

Una vez que hayas bebido el batido, debes esperar mínimo media hora y proseguir con tu desayuno habitual.

Un buen desayuno

Prioriza siempre el pan integral o de centeno y evita los embutidos.  Incorporar una alimentación vegetariana al menos durante una semana para que tu organismo pueda descansar de la lenta y pesada digestión que conlleva el consumir proteína animal.

Todas las personas somos únicas e irreemplazables, cada cuerpo es diferente en la forma de reaccionar a ciertos alimentos, condiciones o situaciones. Por esto es aconsejable visitar un profesional naturópata que te pueda indicar la pauta alimenticia que más pueda beneficiarte, y orientarte como llevar una vida plena y saludable sin dejar de disfrutar de los placeres de la vida.

 

Si estás interesado/a en un plan alimenticio personalizado consulta con la naturópata Javiera Fuentes en el teléfono: 232323618. Instagram: eiwa.bienestar

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