La cordillera de Nahuelbuta tiene varios atributos turísticos, por esta razón, la Universidad de Concepción y Fundación Nahuelbuta en conjunto con Corfo buscan potenciar el turismo asociativo entre los habitantes, mediante turismo comunitario y experiencial a través del proyecto : “Conservación y turismo en Nahuelbuta e Isla Mocha”.

La cordillera de Nahuelbuta, que en mapudungun significa jaguar grande o tigre grande, se ubica entre las regiones de Biobio y Araucanía, pero es en la provincia de Arauco donde sus atractivos turísticos van más allá de los clásicos miradores naturales y su acceso al parque nacional del mismo nombre. Los valles cordilleranos en esta zona son un rica fuente cultural para el pueblo mapuche, quienes han habitado la cordillera desde mucho antes de la llegada de los españoles.

Es por esto que la Universidad de Concepción y la Fundación Nahuelbuta, apoyados por Corfo, buscan potenciar el turismo en los valles más importante de la cordillera mediante el turismo comunitario y experiencial, en donde los emprendedores turísticos de la zona ofrecen y realizan tours a todas personas que quieran conocer este singular tramo de la cordillera de la Costa. Acá te dejamos diferentes actividades para realizar en los valles de Caramávida y Elicura.

 

Laguna Antihuala-Foto: Valerie Ardiles

Laguna Antihuala: historia, naturaleza y arquitectura

Un lugar de exuberante belleza se ubica aproximadamente a 12 km al sur de la localidad de Los Álamos. Es la laguna Antihuala que con sus 600 metros de largo y 100 metros de ancho, se encuentra en los terrenos de la Forestal Arauco, empresa que desde el 2001 tras un proyecto de recuperación cedió a la  Agrupación para la conservación Laguna Antihuala parte del territorio para la conservación y recuperación de la laguna. Es así como desde 2018  se plantaron 2.500 plantas entre coigües, pitras, canelos, ulmos, olivillos y otros árboles nativos propios de la cordillera de Nahuelbuta.

La laguna Antihuala posee un hito histórico que la hace especial. El 5 de febrero de 1558 tuvo lugar la Batalla de Antihuala, donde el toqui Caupolicán intentó fallidamente atacar el Fuerte Tucapel, siendo perseguido, capturado y condenado por los españoles a morir en la pica, la más terrible y humillante de las ejecuciones de la época.

Humberto Mendoza, encargado del proyecto de conservación de la laguna Antihuala, considera que a pesar de estos trágicos sucesos, es de gran importancia recuperar espacios naturales que posea significancia histórica para las futuras generaciones: “Dar a conocer la historia local es muy importante y nosotros creemos que de verdad vale la pena hacer este lugar un espacio que permita a la gente disfrutar de un entorno natural”, afirma.

Humberto Mendoza- Foto: Valerie Ardiles.

 

Mendoza nos cuenta que en 2016, estudiantes de arquitectura de Chicago, junto a su profesor, construyeron un pabellón multiuso de madera. Para Mendoza, la construcción de este pabellón, «es el punto de partida para desarrollar muchas actividades, tanto en el área cultural, como medioambientales, científicas, turísticas y comunitarias». La asombrosa arquitectura que irrumpe en las orillas de la laguna, está construida en madera de pino, tiene 5 metros y medio de alto y 12 de fondo. Su forma triangular y el patrón de escalonamiento reflejan las montañas y los textiles mapuches, que los estudiantes norteamericanos quisieron plasmar en la obra.


Caramávida: antiguo lugar de indios

Saltillo Huentelí- Foto: Valerie Ardiles.

A un poco más de 3 kilómetros al sur de Antihuala se ubica el valle de Caramávida, considerado como un antiguo lugar de indios, que es mencionado incluso en la historia de Chile en el año 1560, cuando se traslada el Fuerte Tucapel, durante unos años, para mantener tranquilo a los indios, después de la muerte de Caupolicán. Hoy este villorrio conserva viejas casonas de madera, algunas de gran tamaño que adornan su calle principal y que demuestra el poder económico que tenían las personas que allí vivieron, rodeadas de abundante vegetación. En el pueblo hoy no viven mas de 100 personas, pero recibe a más de 5 mil almas durante la realización del festival del Cantar Campesino, una fiesta costumbrista que permite a los visitantes disfrutar del río que cruza el valle; de cumbias campesinas, valsecitos y cuecas, interpretadas por conjuntos folclóricos de la provincia de Arauco; comida campestres y brebajes típicos; competencias tradiciones como la de laceo y paseos a caballo y en carreta.

Un poco más adentro del valle está la localidad de San Román, en la que mujeres de la Cooperativa de Ecoturismo de Caramávida, a cargo de Sandra García, preparan productos locales para la degustación y venta de tortillas, pebre, mermelada, mayonesa, café de maqui y sopaipillas.

Caramávida presenta los sectores más altos de la cordillera de Nahuelbuta, alcanzando los 1.300 m.s.n.m. de altitud. Junto a su río, uno de los atractivos turísticos de este valle es internarse en el bosque nativo y acceder a la Piedra del Puma, donde se tiene una hermosa vista de la cordillera en 360 grados, la que permite contemplar su flora y fauna.


Elicura: cultura y cosmovisión mapuche

Fogón en Ruka Tegualda con Manuel Maribur

 

El valle de Elicura, que en mapudungun significa Piedra trasparente, es uno de los lugares más representativos para la comunidad mapuche y se ha convertido en un polo turístico que crece año a año entre las comunas de Contulmo y Cañete, en la provincia de Arauco.

Conformado por cinco comunidades mapuches Lafkenche ha sabido encontrar un espacio para promover el desarrollo y el turismo sustentable en la zona. Cultura, historia, lenguaje y naturaleza le dan vida al turismo indígena que desarrollan los habitantes del sector con la idea principal de cuidar el patrimonio, potenciar la economía y dar a conocer la cosmovisión mapuche.

Una de las mejores maneras para conocer al pueblo mapuche es saborear su comida y la Ruka Tegualda de María Maribur la que permite a los turistas probar la gastronomía mapuche. Después de cenar, una grata conversación frente al fogón, entrega a los visitantes una experiencia inolvidable. Para finalmente descansar en las cabañas Mapuche Trekan de Manuel Maribur.


Pichiwenocuye : Tradición y emprendimiento

 

Subiendo a la parte alta de Elicura al sector de Pichiwenocuye llegas a la casa de Marta Araneda, aquí los viajeros pueden conocer el proceso completo de recolección y manufactura de avellanas, rodeado de un entorno tradicional y con esencia a 1810, como Marta lo menciona, disfrutarás de avellanas tostadas, harina, café y chocolates.

Otra de las atracciones del sector es la recolección de hongos, al entrar al bosque nativo cercano al hogar de Marta, son varias las especies que puedes encontrar: changles, loyos, amanitas, ajo estos son recolectados y sirven como alimentos para una rico pebre.

Luego, continuando por la ruta de Pichiwenocuye, se puede visitar la Cooperativa de restauradoras de Nahuelbuta, un grupo de mujeres, impulsadas por la Forestal Volterra y luego de forma autónoma, deciden  recuperar las semillas de las plantas nativas de su entorno para la restauración de la cordillera.

La cooperativa fue fundada en el año 2014 por propia iniciativa de la comunidad, para ayudar y enfrentar la escasez de agua que sufre la cordillera. Esta compuesta por 14 emprendedoras que viven con sus familias, que tienen como objetivo la producción de plantas nativas.

 

Invernadero de plantas nativas- Foto: Valerie Ardiles.

 

Para conocer más sobre los proyectos entra al siguiente link: http://fundacionnahuelbuta.cl/

 

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