Hace 150 años el Camino Real fue la principal ruta que unía a Valdivia con Chiloé. Desconocida por muchos, Enfoque y la magia del sur te invitan a descubrir el tramo que va desde Trumao hasta Maullín.


El sur de Chile tiene un patrimonio natural y cultural tan amplio que aún existen muchos lugares y rutas pocos exploradas. Son lugares solo reservados por viajeros curiosos interesados en experiencias auténticas.

Uno de estos lugares es la amplia zona teloneada por la cordillera de la Costa entre Valdivia y el canal de Chacao. No es un destino en sí, debido a que más que un territorio es una franja que atraviesa dos regiones (Los Ríos y Los Lagos), cinco provincias (Valdivia, Ranco, Osorno, Llanquihue y Chiloé) y 14 comunas, unidas en el pasado por un camino, o mejor dicho, una serie de caminos con los cuales en los albores del 1600 la Corona Española pretendía consolidar su presencia imperial en los territorios periféricos australes del océano Pacífico, amenazada por otras potencias europeas.

El Camino Real, un eje defensivo

Bautizado desde sus inicios como “el Camino Real”, el objetivo de los conquistadores españoles era unir por tierra las gobernaciones militares de Valdivia con la de Chiloé, con el fin de abastecer estos enclaves y crear un eje defensivo que impediera cualquier intento del enemigo por ingresar por las aguas del Mar del Sur hacia el continente.

Pero la iniciativa no estuvo exenta de dificultades, la larga guerra con los mapuches impidió materializar la obra y solo una vez reafirmada la paz entre las autoridades coloniales españolas con los principales líderes del pueblo huilliche en 1793 (Parlamento de Las Canoas), estos últimos permitieron a los españoles facilitar la apertura del Camino Real desde Corral a Chiloé.

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El Camino Real atraviesa una abundancia de parajes agrícolas y hermosos pueblos rodeados de bosques, cobijados por las estribaciones montañosas de la cordillera de la Costa. Todo ello conectado por una buen red de caminos, en su amplia mayoría pavimentados o asfaltados.

Una vez completado el Camino Real, este pasó a ser la vía principal que unía a la ciudad de Valdivia con San José de Alcudia —la actual Río Bueno—, Osorno, Maullín, para finalmente, vía el Canal de Chacao, poder conectarse con la ciudad de San Carlos de Ancud en la Isla de Chiloé.

El camino permitió el desarrollo económico y el surgimiento de una serie de poblados como Trumao, Río Negro, Riachuelo, Río Frío, Fresia y la propia Maullín, fenómeno que posteriormente, como consecuencia de la colonización alemana, se trasladaría hacia el lago Llanquihue y Puerto Montt, quitándole protagonismo a este eje, al menos en su desarrollo urbano y turístico.

Sin embargo, hay que aclarar que el Camino Real nunca fue una sola ruta —ni en el pasado ni en la actualidad—, sino una unión de caminos y sendas, algunas de ellas creadas y usadas por huilliches y lafkenches, la que más tarde fue reforzada por las huestes españolas que iban penetrando las antiguas rutas indígenas en aquellos lugares que les permitiera la fundación de fuertes, ciudades y puestos de vigilancia para mantener así la soberanía de la Corona.

Hoy, la principal vía terrestre que une Valdivia con Chiloé es la Ruta 5 Sur, pero el Camino Real está aún vigente y existe el interés de las autoridades y empresarios locales de potenciar su desarrollo turístico ofreciéndola como la ruta más antigua del sur de Chile.

Desde Maullín a Fresia

Una de las personas que está motivado por potenciar turísticamente esta ruta es el agricultor de la zona de Los Muermos, José Wiliberto Mansilla. Don José no tiene un proyecto turístico en perspectiva. A su edad solo espera ayudar a su comunidad a descubrir las bondades del turismo.

Amable y dispuesto nos encaminamos con su compañía a lo que se supone es un viejo sendero que podría haber sido usado por los indígenas y que posteriormente sirvió de base para que los conquistadores españoles habilitaran un balseo que les permitiera cruzar hacia el otro lado del río del río Maullín con el objetivo de habilitar un puesto de vigilancia y un fortín mientras se construía el Camino Real. “Quizás si a los colonos alemanes, que llegaron a mitad del siglo XIX, se les hubiera internado por Maullín y no por Melipulli hoy se podría cruzar el río en un moderno viaducto y Maullín sería la capital de la Región de Los Lagos”, me dice don José, mientras nos lleva a conocer el lugar, al que para efectos de este artículo, vamos a considerar como nuestro punto de inicio de este largo viaje.

Hacia el norte del río Maullín, el Camino Real (Ruta V 46) atraviesa una abundancia de parajes agrícolas y hermosos pueblos rodeados de bosques, cobijados por las estribaciones montañosas de la cordillera de la Costa. Todo ello conectado por una buena red de caminos, en su amplia mayoría pavimentados o asfaltados. Desde Los Muermos nos dirigimos hacia la localidad de Polizones en la comuna de Fresia en busca del monolito de la batalla de El Toro, construido en 1983 para homenajear a los patriotas chilenos que dirigidos por el mayor Jorge Beauchef se enfrentaron en septiembre de 1820 a las tropas del ejército realista, que agrupados en Chiloé buscaban recuperar la zona sur.

Siguiendo por la Ruta V 46 llegamos a la ciudad de Fresia, capital de la comuna homónima, la que llama la atención por la moderna arquitectura de su edificio municipal en contraste con la vieja arquitectura de sus casas. Desde aquí nos dirigimos al pueblito de Tegualda donde el Camino Real se transforma en un verdadero eje cardinal. Cualquier ruta que usted tome hacia el oeste (U 912), el este (V 20), el sur  (V 46) o el norte (U 96V), se podría afirmar que es parte del Camino Real. Quizá sea este el lugar con mayor servicios dedicados al turismo de toda la ruta. Uno de ellos, es el hotel campestre La Casa de la Oma, que ofrece una amplia oferta de actividades al aire libre, alojamiento y comida.

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Desde Riachuelo a Trumao

Retomado el eje sur-norte, nos dirigimos hacia la sorprendente localidad de Riachuelo ubicada en la comuna de Río Negro. Riachuelo en el siglo XVIII fue la más importante ciudad del Camino Real. Sin embargo, la construcción de la estación de trenes en Río Negro en el año 1903, le quitó protagonismo al pueblo y frenó para siempre su desarrollo. En su antigua oficina de registro civil, que sigue abierta a la comunidad, se conserva parte de la historia de este pueblo, en cuyo núcleo urbano aún se mantienen muchas casas antiguas de gran data.

Siguiendo por la ruta U72, a unos 20 kilómetros hacia el norte se nos aparece por primera vez el río Rahue —llamado por los españoles como río de Las Canoas— hasta toparnos con el sector de Rahue Alto en la ciudad de Osorno. A pesar de que conozco muy bien estos lugares no me deja de maravillar los hermosos campos.

La ciudad de Osorno sorprende por sus nuevos espacios públicos. Su mayor encanto hoy son sus plazas, parques y avenidas hermosamente remodeladas que acogen a vecinos y turistas. El Camino Real está vinculado aquí con la presencia del fuerte Reina Luisa que acoge un pequeño museo, y de su sorprendente río que bien vale la pena navegarlo en kayak, actividad que es posible hacer desde su nacimiento en el lago Rupanco hasta la localidad de Cancura.

Puente Rio Rahue

Desde Osorno hacia la ribera sur del río Bueno hay un tramo de 30 kilómetros por la ruta U16. En su parte más alta es posible distinguir en una sorprendente panorámica a los volcanes Villarrica y Calbuco. El punto final es la localidad de Trumao, creada por una misión franciscana que tiene como testigo una hermosa capilla de madera.

Trumao adquirió característica de puerto a mediados del siglo XIX gracias al asentamiento de familias, principalmente francesas, lo que significó la creación de un verdadero pueblo de comerciantes con grandes bodegas y almacenes. La construcción de la carretera panamericana en los años ’50 varios kilómetros al este de Trumao fue el fin de esa actividad comercial y terminó por sepultar el progreso de este hermoso puerto fluvial.

En Trumao termina este tramo del Camino Real que por el norte continua hasta el puerto de Corral y por el sur en la ciudad de Ancud. Pero aquellas serán abordadas en futuros relatos de la Magia del Sur.

 

 

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