Hangaroa- Protesta

Chilenos parias y rapanuis de primera y segunda clase es el resultado de las medidas de fuerza adoptadas por militantes del Parlamento Rapa Nui, organización política que acusa al Estado de Chile de mantener una política de abandono, negligencia y usurpación. La reciente detención del presidente del Parlamento Rapa Nui, Leviante Araki, por «cobros ilegales» a turistas por ingresar al Parque Nacional es una prueba de que la vida cotidiana en la Isla de Pascua se torna cada vez más conflictiva y que el estado de derecho está en tela de juicio. 


 

La detención del presidente del Parlamento Rapa Nui, Leviante Araki Tepano, por cobrar a los turistas por el ingreso al Parque Nacional Hanga Roa, tensiona la frágil relación entre los representantes de un grupo de isleños con el gobierno nacional y con los chilenos residentes en la isla. Araki Tepano, aseguró que la medida de cobrar se habría determinado cuando el gobierno se reunió con ellos y concretaron la realización de una consulta, para la administración del Parque.

Militantes del Parlamento Rapa Nui prácticamente mantienen tomada la Isla de Pascua y amenazan con radicalizar el conflicto. Estiman que la decisión de «quitarles» a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) la administración de los parques nacionales es una de las primeras medidas adoptadas cuyo objetivo mayor es separar Isla de Pascua del Estado de Chile.

“El gran problema es que el Estado de Chile carece de credibilidad entre los isleños. Muchas han sido las promesas y medidas incumplidas o se han quemado en la puerta del horno, como ocurrió con la ley de migración. Se estima que la resolución del tema de la administración del Parque Nacional podría eternizarse, por lo que mantener su administración de parte de Conaf, sería desgastante y casi utópico”, sostiene un comunicado redactado por el Parlamento Rapa Nui y enviado a los medios, horas después de la detención de Araki, el que fue dejado en libertad, con las medidas de cautelares de firma mensual y la prohibición de acercarse al Parque Nacional.

En la oportunidad, la gobernadora de Isla de Pascua, Marta Hotus Tuki, justificó la detención del dirigente remarcando «que el Parlamento se está tomando atribuciones que no le corresponden», en el marco de un conflicto que se prolonga desde el pasado 26 de marzo, ante las constantes medidas de presión que buscan que el control migratorio a la isla quede en manos de los habitantes nativos. Por su parte, Conaf explicó que son ellos los administradores del Parque Nacional, y que se encuentran ideando una estrategia junto a la Comisión de Desarrollo de Isla de Pascua (Codeipa) para administrar en forma conjunta el lugar, lo que permitirá que la comunidad pueda tener «mayor injerencia en aspectos como cobro de acceso y orientación turística». Puntualizan que las medidas serán sometidas a validación a través de una consulta a fin de año.

“Nuestra postura es recuperar y proteger el territorio y nuestros parques. La Conaf los tiene abandonados y no los cuida. Cobran al turista y se llenan los bolsillos. Es inaceptable eso. Esta causa es de todos y ya no hay vuelta atrás, pues hemos esperado 140 años al Estado de Chile”, dijo Araki Tepano, al portal de noticias Terra.cl, oportunidad en la que aseguró que “tenemos varias instituciones extranjeras que nos apoyan”. Y fue más allá, al declarar que “la puerta ya está cerrada al diálogo con el Gobierno de Bachelet y cualquier otro. Si el Estado de Chile quiere venir y quitarnos lo que es nuestro, nosotros lucharemos hasta la muerte por nuestra tierra sagrada de Rapa Nui”.

¿Cuál es la razón del descontento del Parlamento Rapa Nui? Si bien el tema de fondo es un labrado intento de ruptura de una unión que ya lleva 127 años, hoy las demandas de los isleños están radicadas en el control turístico de la Isla —el que a juicio de los locales, es necesario que la comunidad tome el control del ingreso a Rapa Nui—, y a la demora por parte del Ejecutivo de un proyecto de ley para el control migratorio que data desde el 2012 cuando se modificó la Constitución de la República que aprobó la noción de que la “libertad de tránsito” estaría restringida en lo que en 2007 se llamó “Territorios Especiales”, correspondientes a Isla de Pascua y el Archipiélago de Juan Fernández.

El debate entre representantes rapanuis y el Gobierno para una nueva Ley de Migración comenzó hace cinco años. Sin embargo, representantes del Gobierno de Bachelet desconocieron acuerdos, lo que generó el quiebre de las negociaciones. Esta Ley se considera crucial para el bienestar de la comunidad rapanui, por lo que puntos estratégicos que dan acceso a espacios arqueológicos y turísticos de la isla están en toma por grupos organizados del Parlamento Rapa Nui, afectando directamente a los chilenos residentes o parias, como se les denomina. Así lo manifestó Sofía Faúndez Hey, consejera regional de la Provincia de Isla de Pascua, al visitar Santiago con el objetivo de llamar la atención de las autoridades y revelar la problemática que se vive en el territorio insular.

“El Parlamento Rapa Nui es un movimiento social y político que se desliga del Consejo de Ancianos y comienza a luchar con un grado de autogobierno y autonomía. Dentro de esta lucha está el Control Migratorio, un tema que sí necesitamos resolver en la isla. El problema es que se tomaron las calles, los accesos a los parques y playas, dejándonos relegados al pueblo de Hanga Roa”, dijo.

Protesta

INDEPENDENCIA VS AUTONOMÍA

En medio de las tensiones por una Ley de Migración, militantes del Parlamento Rapa Nui amenazan con separar a la isla de Pascua de Chile y unirse a la Polinesia Francesa. La mayoría de los rapanui, en cambio, exigen autonomía bajo la soberanía chilena.


Los más afectados por estas acciones de fuerza son los residentes chilenos que provienen del continente, quienes han visto reducida su movilidad ante el bloqueo de caminos y rutas por parte de miembros del Parlamento Rapa Nui. Y también aquellos rapanuis que se desempeñan en instituciones como Conaf, quienes temen perder sus empleos. “El Parlamento solicita presentar una documentación rapanui para poder entrar a los parques nacionales y, además, a los continentales les solicitan un salvoconducto para cruzar esas barreras”, señala Sofía Faúndez Hey.

“O parábamos los vuelos de LAN o nos tomábamos los parques. Decidimos cerrar los parques”, justificó Ricardo Hito, militante del Parlamento Rapa Nui, la movilización impulsada en la mañana del 26 de marzo de este año que significó el bloqueo de cinco sitios arqueológicos de la isla y el reemplazo de la Conaf en la administración del Parque Nacional.

Muchos isleños están en desacuerdo con las medidas impuestas por el Parlamento.  Uno de ellos es Ema Tuki, empresaria turística y propietaria del Hotel Altiplánico, quien declara: “Soy rapanui y estoy de acuerdo con la Ley de Migración pero no me parece la forma en que se está resolviendo. La ley de control migratorio se debe trabajar con la comunidad completa. Muchos continentales están ligados con nuestro mundo, llevan años trabajando para la isla, otros son padres o madres de rapanuis y no podemos cerrarles las puertas y pensar que no existen. Las autoridades internas como el municipio y la gobernación no han hecho nada. Por el contrario, ha imperado la violencia y omisión de los hechos de este grupo de anarquistas”.

Pedro Hito Aranguiz, un guardaparque rapanui que trabaja hace 20 años para la institución, afirmó que “estos últimos dos meses han sido un infierno. Cuando nos impiden resguardar el parque nos impiden acercarnos a nuestras raíces. Yo fui a hablar con Leviante Araki para preguntarle por qué no nos dejaban trabajar, él me contestó que el problema es que habíamos sido contratados por el Gobierno de Chile y por eso debíamos ser todos destituidos y despedidos de nuestros cargos”.

Hasta antes de la detención de Leviante Araki el personal de Conaf no había podido retomar sus labores. “El Parlamento y todo este movimiento ha sembrado discriminación. Clasifican a las personas por su herencia cultural: los que son continentales, los que son rapanuis de primera y segunda categoría; la última hace referencia a los mestizos” añadió Pedro Hito Aranguiz. Denuncia que desmiente Ricardo Hito, miembro del Parlamento Rapa Nui y del clan Hitorangui, “Nosotros no somos racistas, no es nuestra postura, lo que nos importa es cuidar nuestro territorio, nuestra isla. El espacio es reducido y es nuestro hogar», señaló.

Familia-rapanui

HIJOS DISCRIMINADOS

El descontento y la radicalización de los rapanuis por la falta de una legislación que controle la migración en la Isla de Pascua están provocando actitudes discriminatorias sobre los chilenos residentes y diferencias de tratos y de derechos  de personas mestizas.


Anakena Manutomatoma, consejera electa de la Comisión de Desarrollo de Rapa Nui (Codeipa), respalda las acciones impulsadas por el Parlamento Rapa Nui. “Hay cansancio y mucha molestia en nuestra gente por el desinterés del Ejecutivo”, dijo al diario La Tercera desde la isla y se pregunta: “¿Por qué debemos flagelarnos para que las autoridades vuelquen su mirada sobre nosotros? Hemos debido una vez más movilizarnos, afectando algo que es muy nuestro como es la actividad turística. Parece que es el único camino con el Gobierno”, subraya la dirigente, que recuerda la emblemática ocupación del hotel Hanga Roa, en agosto de 2010, protagonizada por los miembros del clan Hito y que gatillaron violentos desalojos policiales. “Fue un despertar. Esas imágenes de represión y gente baleada solo se veían en el continente con los mapuches y nos hizo dar cuenta de muchas cosas”, indicó.

La consejera regional, Sofía Faúndez Hey, en cambio dice que lo que más le preocupa es la intolerancia del movimiento frente a otras posturas. “Es preocupante que no toleren la libertad de expresión. No me toleran porque soy mestiza a pesar de vivir en la isla toda mi vida. Me he encargado de que las autoridades regionales estén en conocimiento de la situación, informando en cada una de las reuniones del pleno el conflicto que estamos viviendo. No puede ser que un 95 % de la población de Rapa Nui esté siendo coartada, discriminada y maltratada por expresar un pensamiento más democrático”, dijo.

El guardaparque Pedro Hito Aranguiz enfatiza que “lo que me parece más importante no es perder el trabajo, sino la siembra de racismo que están realizando sobre los chilenos residentes, sobre los rapanuis de primera y segunda clase, como definió Mario Tuki, miembro del parlamento. Con esto, no sé qué esperar para nuestro futuro. ¿Hijos discriminados porque uno de sus padres es continental? Los grandes responsables de todo esto son el Parlamento Rapa Nui, lo sigue la Comisión de Desarrollo (Codeipa), apoyado por el silencio de la gobernadora y, finalmente, el alcalde, a quien solo le interesa manejar los fondos de los parques”, denuncia.

Todo el conflicto generó que 20 empresarios y representantes de la asociación de pescadores de origen rapanui se agruparan con el fin de manifestar públicamente la problemática social y empatizar con todos aquellos que han guardado silencio por temor. Sin embargo, el alcalde de Rapa Nui, Pedro Edmunds, en reiterados discursos públicos, incluso en su programa de radio, ha manifestado que no actuará en contra de las acciones del Parlamento Rapanui porque también son sus “hermanos”. “Tanto la gobernadora como el alcalde, han mantenido silencio y han omitido a los medios de comunicaciones lo que está sucediendo en nuestra isla. Además, no han logrado ordenar a la comunidad y han dejado con total gobernabilidad al Parlamento Rapa Nui. Lo que es más grave aún, mantienen a nuestro pueblo desinformado y eso me da una pena profunda” agrega Sofía Faúndez Hey.

Tongariki1-copia

AUTOADMINISTRACIÓN DE LOS PARQUES

Hasta antes de la detención depresidente del Parlamento Rapa Nui, Leviante Araki, los lugares turísticos más importantes, como Rano Raraku, Orongo, Ahu Akivi y Tongariki, estaban controlados por militantes del Parlamento Rapa Nui.


La presidenta Bachelet, en su cuenta pública del 21 de mayo tuvo palabras para la situación de Rapa Nui y anunció una cuantiosa inversión: “Nos hemos sentado a conversar y escuchar las demandas de los habitantes de Isla de Pascua, y junto a las autoridades locales y habitantes de la isla hemos diseñado un plan de desarrollo que, de aquí al 2020 implicará una inversión más de 100 mil millones de pesos», anunció.

La consejera regional Sofía Faúndez Hey, comenta: “Después de escuchar esas palabras quedé absolutamente anonadada, aún me pregunto ¿con quienes de la isla se han sentado a conversar? Con los consejeros regionales eso no ha sucedido y aquí en la isla nadie sabe. Si es importante decir que nuestro actual conflicto no se soluciona con la inyección de dinero. La problemática es mucho más profunda. El Gobierno tiene que entender que realizar una regulación en la permanencia de los visitantes, no es antojadizo”.

Sin explicitarlo la consejera regional pone el foco en que en un futuro no muy próximo para la isla será un problema dónde depositar la basura y los lodos, el tema del agua, el número de población, la luz, entre otros. Actualmente para dar suministro a la comunidad, consumen un exceso de combustible.

“Toda la isla, incluyendo al Parlamento, estamos de acuerdo con ley de control migratorio y la administración de los parques. En lo único que nos diferenciamos 5.700 personas de las 300 que componen el Parlamento Rapa Nui, es que no deseamos la independencia con Chile. Por lo cual, necesitamos a la brevedad una consulta a la comunidad que sea implementada y supervisada por el Gobierno”, finaliza Sofía Faúndez.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*