En medio de la celebración más importante de Talca, la fiesta del Chancho Muerto, nos dimos una vuelta por tres viñas maulinas que buscan rescatar la esencia de este valle. Tierra de huasos, de carnes y una cultura de vinos a la altura de su historia.

El valle del Maule, zona huasa por excelencia y motor de la agricultura chilena, tiene también un enorme potencial en sus vinos. Con el río Maule como conductor, la zona presenta gran diversidad de cepas, suelos y climas entre la precordillera y la costa, lo que le da una gran diferenciación de territorio. En medio de la fiesta costumbrista más importante de la ciudad, la fiesta del Chancho Muerto, hicimos un recorrido por tres viñas que buscan embotellar lo que ellos definen como un “terroir mágico”.

 

Viña Corral Victoria, diseño y cocina de excelencia.

A las afueras de Talca, en el kilómetro 11 camino a San Clemente, se encuentra esta viña, que desde 1992 se preocupa de desarrollar productos con un fuerte arraigo nacional y local. Partió como criadero de caballos, pero después cambió su giro hacia los viñedos. Particularidades tiene muchas. Es el único lugar en toda la zona que no solo vende sus productos, sino que todos los vinos de la zona. Además, todo está hecho en el Maule. “Hasta el piso está hecho en el Maule. Las lámparas son las que usaban antiguamente para incubar los huevos de ganso; los palos del techo son duelas que iban dentro de los estanques, y así. Todo es local”, dice Fernando Toro, dueño de la viña con 33 años. Su restorán es otra de sus novedades. Con una apuesta gourmet de los sabores criollos, Toro se atreve a asegurar que “acá se come la mejor carne de Chile. Y no es broma”. Venden ají embotellado, cacho de cabra y más, “todo con la receta de nuestra abuela, aunque le tuvimos que bajar el sodio porque eran recetas muy rústicas”, dice. Sus botellas son otro de sus distintivos: apoyado en la cristalería de su abuelo, hacen botellas con atractivas formas (hay de guitarra, con formas de huaso, de aves y más) y con “ilustraciones bien entretenidas, para que la gente se pueda llevar un recuerdo de la zona, que además del vino, se lleve un souvenir”, cierra Toro. *Kilómetro 11, Camino San Clemente, Maule.

 

Caliboro aventura, folclore y gastronomía típica.

El Maule en su esencia. El campo chileno en su esencia. Esta viña, ubicada en el Valle de Caliboro, en San Javier, a 45 kilómetros de Talca, es un emprendimiento que se formó después del terremoto del 2010. La idea fue evitar que la gente del sector emigrara fuera de la localidad rural. Una viña que apuesta por lo orgánico, con vinos 100% naturales. “Mientras más rústico, mejor, porque así se hacía esto antes”, dice Valesca Morales, que es quien maneja el lugar junto a su marido e hijos. La tierra pertenece a Anatolio Albornoz, tío de Valesca. “Él es un ejemplo. Tiene segundo básico; pero también tiene toda la explanada que nos rodea. Es un tipo humilde, un verdadero gusto de trabajar con él”. Tiene parras de 140 años y se calcula que son 600 las hectáreas de viñedos. Tiene un hotel con dos cómodas habitaciones y una tarde en el lugar es un viaje en el tiempo y un viaje al corazón del campo chileno. A parte de degustar sus vinos, nos preparan sopaipillas con arrope de uva, con chancho en piedra, consomé de pollo y más. César Opazo, el marido, nos muestra el lugar y termina con una ronda de cueca que bien se podría extender durante todo el día. Su restorán es “nuestro rinconcito artístico”, dice Opazo, mostrando los dibujos e incrustaciones en las paredes que reciben a los visitantes. Cuenta con una piscina y un campo que sirve de relajo. El Indap del Maule premió a Valesca Morales por su ejemplo de trabajo y su destacada contribución al desarrollo de la agricultura familiar de la región.
*Bajo, S/N, Caliboro, San Javier, Región del Maule.

 

Viña Balduzzi, historia pura.

Empresa familiar con tradición vitivinícola desde 1706, originaria del sur del Piamonte italiano. Abrió sus bodegas hace más de 20 años para que los turistas pudieran recorrer la bodega colonial, la guarda en barricas subterráneas, el museo del vino y el parque centenario donde se encuentra la casa patronal, vivienda de la familia Balduzzi. La historia cuenta que luego de su viaje desde Italia recorriendo Argentina y Chile, don Albano Balduzzi encuentra en el Valle del Maule un terroir espectacular, para así seguir con su tradición familiar como productor de vinos. Actualmente, la viña se dedica exclusivamente a la producción de vinos premium, exportando a más de 20 países. Varietales, reservas, late harvest, gran reserva y ultra premium son las líneas que maneja la viña. La empresa cuenta con viñedos en Melozal, San Javier y la precordillera. El museo conserva elementos de sus inicios, hace casi 300 años, y el recorrido termina con una cata de sus carmenere y su muy elogiado late harvest.
*Av. Balmaceda 1189, San Javier, Maule.

 

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