Vietnam, es un país del sudeste asiático de 96 millones de personas que comparte frontera con China, Laos y Camboya. Su gobierno ha señalado que ha tenido éxito en controlar el coronavirus, un caso que sorprende si consideramos que muchos países más ricos y desarrollados no lo han logrado.

Al 15 de mayo el gobierno ha reportado oficialmente solo 313 casos (de los cuales 260 de ellos se han recuperado) y ninguna muerte. Esto pone a Vietnam en camino de revivir su economía y la actividad turística mucho antes que las principales naciones del sudeste asiático como Singapur, Tailandia, Malasia e Indonesia que aún están con severas medidas de confinamiento.

Vietnam levantó el 23 de abril las restricciones de desplazamiento interno. El país no tiene confinamiento y existen vuelos nacionales, al igual que los servicios de autobuses y trenes, restaurantes y puntos de venta minorista.


Levantamiento de restricciones
Vietnam levantó el 23 de abril las restricciones adoptadas a los vuelos nacionales, al igual que los servicios de autobuses y trenes, restaurantes y puntos de venta minorista que operan con estrictos protocolos sanitarios que reducen al mínimo cualquier riesgo de infección. El turismo local retorna progresivamente a la normalidad e incluso las agencias de viajes, hoteles y destinos ofrecen ofertas a los viajeros nacionales, quienes volvieron a hacer fila este fin de semana para embarcarse en los cruceros de la bahía de Ha Long, una de las más hermosas del mundo, según reporta la agencia de noticias AFP.

El turismo local retorna progresivamente a la normalidad e incluso se ofrecen ofertas a los viajeros nacionales para visitar la bahía de Ha Long, una de las más hermosas del mundo.


La mirada puesta en China
En el plano internacional las fronteras, no obstante, aún permanecen cerradas. Sin embargo, Vietnam Airlines está en conversaciones con el gobierno para reanudar algunos vuelos con China y Corea del Sur, los que se deberían concretar a partir de junio. Si tienen éxito, esto le dará un avance sobre su vecina Tailandia, para quien los dos mercados también son claves. El vicepresidente de la Junta Asesora de Turismo, Kenneth Atkinson, dijo a la revista Skift Megatrends que le han pedido al gobierno que mantengan reuniones bilaterales con China y Corea del Sur, pero también con Australia, Nueva Zelanda, Singapur y Taiwán, a fin de acordar protocolos que reactiven el tránsito de turistas. Estos corredores de viaje abrirán tanto viajes de negocios como de placer. “Muchas compañías manufactureras ya se han trasladado a Vietnam desde China. Los chinos y los coreanos son nuestros mayores inversores; también son nuestras mayores fuentes de turismo. A medida que se abran esas burbujas de viaje, las inversiones y el dinero del turismo comenzará a fluir nuevamente”, señaló el alto ejecutivo. Es importante mencionar que sin ser una potencia mundial turística, en 2019 Vietnam acogió a más de 18 millones de viajeros extranjeros, de los cuales seis millones eran de China y cuatro millones de Corea del Sur.

Vietnam Airlines está en conversaciones con el gobierno para reanudar algunos vuelos con China y Corea del Sur, los que se deberían concretar a partir de junio.


Pero los vietnamita son realistas y no quieren que estas burbujas terminen estallando. “El modelo tiene sus desafíos. Por ejemplo, ¿cómo nos aseguramos de que todos los pasajeros del vuelo de Shanghai a Vietnam provengan de Shangai? dijo Atkinson. Los temores de una segunda ola, como se ve en China y Corea del Sur, son otra incertidumbre para esta nación, recordada por su larga guerra con Estados Unidos en la década de 1960, y que muchos ven en este trágico acontecimiento una explicación de estos auspiciosos resultados, debido a que tanto padecimiento, sacrificio y violencia ayudaron a forjar una fuerte cohesión social, en donde la confianza de la ciudadanía en la dirigencia política es casi absoluta.

Si bien los expertos en salud pública ven a Vietnam como un caso de éxito, son cautelosos debido al hermetismo del gobierno comunista que no ha permitido que se verifiquen sus datos de forma independiente.


Cautela, ante todo
Si bien los expertos en salud pública ven a Vietnam como un caso de éxito, son cautelosos debido al hermetismo del gobierno comunista que no ha permitido que se verifiquen sus datos de forma independiente. De hecho, el gobierno no responde a las preguntas de la prensa internacional sobre la evidencia de sus datos y el alcance de su conocimiento de los casos relacionados con el virus. Según el reporte de Asia de la revista América Economía, el Dr. Kidong Park, representante de la Organización Mundial de la Salud en Vietnam, tampoco respondió a sus solicitudes de comentarios sobre la exactitud de los datos de Vietnam. El funcionario prefiere explicar las razones de la estrategia vietnamita: «Para explicar el éxito de Vietnam se pueden destacar tres puntos: la inversión realizada en tiempos pacíficos, la pronta activación del sistema de respuesta y la manera en que toda la sociedad lo ha encarado con un liderazgo fuerte desde arriba», señaló a la agencia EFE.

Una opinión similar tiene Krutika Kuppalli, médico especialista en enfermedades infecciosas y becario de bioseguridad del Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud, ubicado en Baltimore, Estados Unidos. «No hay forma de saberlo con certeza, pero Vietnam han hecho un gran trabajo con su respuesta, con las pruebas, el aislamiento y la cuarentena de personas», señaló a la revista América Economía.

Giang Nguyen, editor del servicio vietnamita de la BBC, piensa que si bien en general Vietnam es un caso exitoso, su estrategia también tiene efectos negativos. «A las personas se les incita a vigilar a sus vecinos, por lo que el miedo a ser forzado a cumplir cuarentena puede haber provocado que algunos contagiados se oculten», escribe en una nota publicada por la BBC. «Las medidas también han afectado a la economía vietnamita, causando el cierre de muchos negocios», señala.

Las medidas extremas parecen haber sido el mejor antídoto para el turismo. Las perspectivas de recuperación son alentadoras.


Pero las medidas extremas parecen haber sido el mejor antídoto para las empresas turísticas. Las perspectivas de recuperación son alentadoras. Así al menos lo piensa Michael Piro, director de operaciones de Indochina Capital, una reconocida firma inmobiliaria y de servicios financieros, propietaria de varios bares y restaurantes en el país. Piro dijo a Skift Megatrends que cuando sus restaurantes reabrieron los números que lograron fueron mejores que los anteriores al virus. “Aunque todavía es temprano, eso me dice que los vietnamitas están muy ansiosos por salir de sus casas. El gobierno ha hecho un gran trabajo al restablecer la confianza en las personas y, al ver que la situación está ahora bajo control, la gente quiere moverse», señaló el ejecutivo.

El turismo interno, siempre menospreciado, parece ser el as bajo la manga que puede salvar a la industria turística vietnamita.


Turismo interno, el as bajo la manga
El turismo interno, siempre menospreciado, parece ser el as bajo la manga que puede salvar a la industria turística. Pocos se habían detenido a pensar en las características demográficas del pueblo vietnamita. Alrededor del 40 por ciento de su población de 96 millones son menores de 25 años. Energéticos, saludables, conocedores de la tecnología, móviles y tomadores de riesgos. «Ellos fueron parte de los 85 millones de viajes domésticos el año pasado», escribe el periodista Raini Hamdi, en su artículo publicado por Skift. Cuestión que Kenneth Atkinson se hace eco: «En realidad, es un número bastante fantástico y que la gente pasó por alto», dijo. De acuerdo a Hamdi, otro factor que explica este promisorio turismo nacional es que el gobierno invierte el 11 por ciento del PIB en infraestructura como carreteras, una de las tasas más altas del mundo.

Gracias a la pandemia Vietnam se encuentra en la posición inusual de convertirse en un primer jugador, incluso sobre Tailandia, al atraer a viajeros chinos y coreanos. «No descontaré a Tailandia, que todavía tiene muchas posibilidades, pero diría que Vietnam tendrá una ventaja más rápida en la primera ola de visitantes chinos y coreanos. Creo que estas personas se sentirán más seguras en Vietnam, gracias a la buena prensa que tiene el país», agregó Michael Piro.

 

 

 

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